Tras ser señalados de permitir sexo, alcohol, prostitución y otros actos irregulares entre los internos de la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía, donde laboraban como custodios en Valledupar, un juez envió a la cárcel a tres uniformados, quien a pesar de las evidencias encontradas se declararon inocentes.
Se trata de los policías Sergio Antonio Mendoza Chiquillo, Edwin Calderón Vargas y Ellelvis Luis Alarcón Rivera, conocido como ‘El Guajiro’, quienes laboraron durante cinco meses en el centro de reclusión.
La investigación, que duró cerca de un año, fue desarrollada por la Fiscalía 12 seccional, que indicaba que en la URI, localizada en la calle 16 de la capital del Cesar, la mayoría de los policías recibían dinero a cambio de permitirle a los reclusos desarrollar acciones prohibidas como tener relaciones sexuales entre ellos mismos o con personas externas y obtener comodidades tales como alcohol, celulares, colchonetas, entre otras.
“Exigían sumas de dinero en el transcurso de enero hasta el mes de noviembre del año 2020 para poder permitirles realizar actividades y obtener comodidades dentro del centro de reclusión, por el cual cobraban desde una colchoneta a una sábana, pero también recibían sobornos a cambio del ingreso de equipos celulares, licor, mujeres con fines sexuales, prostitución y fiestas privadas entre los detenidos”, aseguró Héctor Ruiz, fiscal 12 (e) en las audiencias preliminares.
“Cuando estaba el sargento no apagaban las cámaras, pero cuando lo cambiaron y colocaron a Sergio Antonio Mendoza siguieron con el negocio y pagaban a los celadores para que apagaran las cámaras; se hacía para sacar a los presos de sus celdas y luego también para volverlos a ingresar”, acotó Ruiz al leer la declaración de un testigo.
Las femeninas privadas de la libertad presuntamente cobraban a los reclusos por sexo entre $80.000 a $100.000, pero de eso solamente recibían el 50 % puesto que debían darles un porcentaje a los policías.
Pero en ocasiones la cita era con ciudadanos ajenos a la URI a quienes, supuestamente, los uniformados hacían ingresar haciéndolos pasar por abogados u otras personas, dado que eran prostitutas y las parejas sentimentales de los internos.
Ante el Juzgado Primero Penal Municipal con función de Control de Garantías de Valledupar, fueron presentados los tres policías, quienes se declararon inocentes de los delitos que se les imputan: concierto para delinquir, concusión, cohecho propio y constreñimiento a la prostitución.
