En respuesta al deterioro de la seguridad en el centro del departamento, los alcaldes del denominado Corredor de Vida, integrado por los municipio de La Jagua de Ibirico, Chiriguaná, El Paso y Becerril, se reunieron en un Consejo de Seguridad Regional, junto a los mandatarios de Curumaní y Astrea como invitados. El encuentro contó con la presencia del Ejército Nacional, Policía Nacional, la Procuraduría Regional y la Gobernación del Cesar. Durante la jornada, los mandatarios locales denunciaron el aumento de hechos violentos, amenazas a líderes sociales y presencia de grupos armados ilegales. También señalaron la falta de pie de fuerza y recursos como una de las principales limitaciones para enfrentar la inseguridad.
El alcalde de La Jagua de Ibirico, Leonardo Hernández, advirtió que los recortes al Ministerio de Defensa afectan la capacidad operativa de la Fuerza Pública y propuso crear una bolsa regional de seguridad para enfrentar de forma conjunta a la criminalidad.
“No se puede pensar en combatir a los grupos al margen de la ley cuando cada día contamos con menos policías y menos soldados. Esto no se soluciona solo con más pie de fuerza; se requiere una estrategia integral y sostenida”.
Hernández también propuso la creación de una bolsa regional de seguridad entre los municipios del Corredor de Vida para articular esfuerzos contra la criminalidad. Los alcaldes de Becerril, Curumaní, El Paso y Astrea, así como funcionarios de Chiriguaná, coincidieron en la necesidad de mayor presencia de Ejército, Policía y grupos especializados como el GOES, así como apoyo institucional para combatir el microtráfico y otras estructuras criminales.
El Ejército y la Policía aseguraron que están ampliando su cobertura en los municipios priorizados, mientras que la Procuraduría Regional alertó sobre una grave disputa por el control territorial que requiere atención inmediata por parte del Gobierno Nacional.
