Por: Maye Rodríguez
La violencia volvió a sacudir la Sierra Nevada de Santa Marta. En las últimas horas, fue asesinado en una emboscada armada Eduardo Giraldo Márquez, conocido como alias ‘Comando 18’, presunto miembro de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) y figura emergente del temido Clan Giraldo.
El hecho ocurrió en la vereda Los Limones, en la zona limítrofe entre La Guajira y el Magdalena, donde unidades del Clan del Golfo habrían ejecutado un operativo de retaliación. Fuentes de inteligencia confirmaron que el ataque se produjo tras una operación reciente en la que ‘Comando 18’ y su grupo habían logrado arrebatar un campamento estratégico a la organización rival.
Según las autoridades, el joven cabecilla fue interceptado mientras regresaba del operativo. Recibió un disparo certero en la cabeza y murió en el acto. A su lado fue encontrado alias ‘Comando 90’, quien resultó herido en el enfrentamiento.
El cuerpo de ‘Comando 18’ fue hallado entre la vegetación, junto a su fusil, un morral y su teléfono celular. En este último, investigadores hallaron videos grabados por el propio Giraldo horas antes del ataque, en los que presumía haber retomado un punto estratégico de la Sierra Nevada, considerado vital para el control territorial de la región.
Alias ‘Comando 18’ era considerado uno de los nuevos rostros de los llamados “pachencas”, como también se conoce a los ACSN. Su nombre lo vinculaba directamente con Mario Giraldo Márquez, abatido en 2019 junto a alias ‘Chucho Mercancía’, y con Hernán Giraldo Serna, exjefe paramilitar conocido como “El Taladro de la Sierra”. A pesar de su juventud, había ganado notoriedad por su lealtad al legado familiar y su liderazgo en operaciones armadas. Su asesinato podría marcar un punto de inflexión en la ya frágil estabilidad de la región.Las autoridades han encendido las alertas ante una posible ola de retaliaciones por parte del Clan Giraldo y las ACSN. Los servicios de inteligencia monitorean los movimientos de estas estructuras, ya que se teme una escalada de violencia en zonas rurales y ejes estratégicos del Caribe colombiano.
