En relación a la ampliación de la vía Ciénega – Barranquilla, cuya adjudicación de la construcción se está realizando sin que se conozcan en detalle los diseños y los estudios de impacto ambiental y sin tramitar la correspondiente licencia ante el Anla, el gobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, ha indicado que dicha obra debe tener mayores estándares ambientales.
La Ciénaga Grande de Santa Marta sufrió la destrucción de extensas zonas de manglar como consecuencia de la construcción de dicha vía, y aunque ha tenido recuperación ecológica en algunas áreas, sigue siendo un ecosistema frágil con grandes presiones agravadas aún más con la construcción de la Vía de la Prosperidad.
El complejo lagunar Ciénaga Grande de Santa Marta ha sido designado área Ramsar y reserva de la biósfera debido a su importancia ambiental a nivel nacional y continental.
A pesar de las designaciones anteriormente mencionadas y que la vía atraviesa un área protegida nacional, el Anla en comunicación número 20220 37440 del 2 de marzo del presente año, manifestó que por ser un mejoramiento de vía no requiere licencia ambiental.

En este sentido, la administración departamental refirió que es fundamental destacar que, el complejo lagunar provee recursos pesqueros a un número importante de pescadores que habitan en su interior y en las zonas aledañas, quienes en comunicación dirigida a la personería del municipio de Puebloviejo expresan sus temores e inquietudes frente al proyecto a realizarse y a la falta de respuesta del Invías y del Anla a sus solicitudes.
“Si bien, los viaductos son estructuras menos invasivas, para que permitan el intercambio de aguas es necesario situarlos en los sitios que sean adecuados para este fin. Su ubicación debe obedecer a estudios hidrológicos e hidráulicos. Cualquier acción que se decida realizar en la Ciénaga Grande de Santa Marta requiere de una evaluación de los impactos y definir las medidas que permitan mitigarlos, lo cual, no es contradictorio al objetivo de lograr la reactivación económica y el mejoramiento de la conectividad vial de esta importante área del Caribe”, señaló la Gobernación.
Sin embargo, es necesario sopesar los costos ambientales que pueden generar obras mal concebidas y que a mediano y largo plazo pueden ser más altos que los ‘beneficios’ económicos que el proyecto propone.
Por las razones anteriormente expuestas y siendo la Ciénaga Grande de Santa Marta un sitio excepcional, cualquier obra de la magnitud que se está proponiendo debe tramitarse con todas las precauciones y atendiendo las mayores exigencias ambientales en aras de preservar el patrimonio natural del país.
