
Las comunidades indígenas arhuacas asentadas en la zona rural del municipio de Aracataca, Magdalena, enfrentan una grave situación de riesgo debido a enfrentamientos armados entre el Clan del Golfo y el grupo autodenominado Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada.
De acuerdo con información de organismos humanitarios, los combates se registran en cercanías de las comunidades de Serankwa, Sabana Gobierno, Dwinawimmaku y Gunmaku. Aunque los enfrentamientos han sido intermitentes desde el pasado 17 de febrero, en las últimas horas se han intensificado, generando temor entre los habitantes del territorio.
Ante la situación, la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos solicitó a las autoridades redoblar esfuerzos para frenar la violencia en la zona. Asimismo, la Defensoría del Pueblo pidió a los grupos armados permitir la habilitación de un corredor humanitario libre de minas antipersonal, con el fin de facilitar el traslado de personas heridas hacia centros donde puedan recibir atención médica.
Los enfrentamientos más recientes ocurrieron los días 6 y 7 de marzo en el sector de Cerro Azul, en la parte alta de la comunidad indígena Serankwa. Estos hechos dejaron una persona muerta tras la explosión de una granada y al menos seis civiles heridos, todos pertenecientes al pueblo indígena arhuaco. Entre los lesionados se encuentra un niño de seis años. Además, se reporta la desaparición de dos mujeres y la incineración de viviendas, corrales y animales de propiedad de miembros de la comunidad. Como consecuencia de la confrontación armada, las actividades educativas han sido suspendidas y la movilidad de los habitantes se encuentra restringida.
La presencia de material bélico en la zona incrementa el riesgo para la población civil, que enfrenta posibles escenarios de confinamiento y desplazamiento forzado.
