Por: Maye Rodríguez
Jairo Antonio Blanco Mendoza, conocido como “El Pastor”, requerido judicialmente por el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años, fue capturado en un operativo de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín), en el sur de Montería.
El procedimiento se desarrolló tras una investigación que develó un perturbador método: el acusado, aprovechando su investidura religiosa, ingresaba a hogares bajo el pretexto de realizar “liberaciones espirituales”. Según las autoridades, Blanco Mendoza llevaba sal y aceite para simular rituales, exigiendo a las víctimas que se desnudaran bajo el argumento de “expulsar espíritus malignos”.
Bajo este engaño, habría abusado repetidamente de una adolescente durante 2024. El coronel Héctor Ruiz, comandante de la Policía Metropolitana de Montería, confirmó que “se documentaron varios casos, pero solo una familia formalizó denuncia”. El uniformado hizo un llamado urgente a reportar estos delitos: “Es lo que fortalece nuestra capacidad investigativa”. El ahora detenido ejercía como pastor en una iglesia evangélica al sur de Montería. Las pesquisas sugieren que existirían al menos seis víctimas, aunque el miedo habría impedido otras denuncias. El Juzgado Segundo Penal Municipal de Control de Garantías de Montería le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.
La Policía Nacional reiteró su compromiso con la protección de menores, destacando que este caso evidencia los riesgos de crímenes encubiertos en figuras de autoridad religiosa. Las autoridades insisten en la importancia de supervisar actividades no convencionales con niños y adolescentes, especialmente cuando involucran aislamiento o prácticas fuera de protocolos establecidos.
