En un operativo adelantado por la Policía Nacional en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y autoridades del Reino Unido y Estados Unidos, fue capturado en Valledupar José Antonio Márquez Morales, alias Caracas, señalado como cabecilla del grupo criminal transnacional conocido como el Tren de Aragua.
La detención se produjo en el exclusivo sector de Fiori, en el norte de la capital del Cesar, donde el hombre pretendía ocultarse mientras, al parecer, adelantaba labores de inteligencia para la organización. Según el director de la Policía, mayor general Carlos Fernando Triana, la captura se efectuó tras hacerse efectiva una notificación roja de Interpol en su contra. Alias Caracas era requerido por delitos de terrorismo, homicidio calificado, tráfico de armas y asociación para delinquir.
En el lugar donde se escondía, las autoridades encontraron una lujosa colección de gorras de reconocidas marcas avaluadas en más de 1.000 millones de pesos, además de decenas de pares de zapatos deportivos y relojes de alta gama.
Márquez Morales habría sido designado directamente por Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, máximo cabecilla del Tren de Aragua, para liderar acciones criminales en la frontera colombo-venezolana, incluyendo atentados con explosivos, homicidios selectivos y control territorial.
