Luego de que la EPS Gonawindúa informara sobre los casos de 21 menores fallecidos en un resguardo indígena Kogui, el Instituto Nacional de Salud (INS) indicó que una comisión tomó muestras a varios niños para determinar sí las causas de los decesos obedecen a problemas respiratorios.
De igual forma, el instituto señaló que están a la espera de los resultados de las muestras y descartó que se trate de un virus atípico o desconocido. Recordó que “estamos en la fecha del primer pico epidémico de influenza”.
A los problemas respiratorios, advierte el INS, se suma el hecho de que algunos de los menores presentan cuadros de desnutrición.
Los casos se registran en la población indígena de la etnia Kogui asentada en la cuenca del río Palomino, jurisdicción de Dibulla, en La Guajira.
Los primeros informes señalan que actualmente están hospitalizados otros 15 menores en centros asistenciales del Magdalena con patologías similares.
Alfonso Torres Villafañe, representante legal de la EPS Gonawindúa, dio a conocer la noticia, aseverando que estos casos de infección respiratoria aguda se presentan desde diciembre del año pasado.
Señaló que el brote epidémico ha sido especialmente grave en la comunidad de Taminaka, ubicada en el resguardo Kogui – Malayo – Arhuaco, vertiente norte de la Sierra Nevada, en la cabecera de la cuenca del río Palomino, a dos días por camino de herradura desde Santa Marta.
De acuerdo con lo manifestado por Torres Villafañe, todos los niños fallecidos están en el rango de 0 a 5 años.
El secretario de salud del distrito de Santa Marta, Deimer Marín, comunicó que actualmente 10 menores están siendo atendidos en el hospital Julio Méndez Barreneche y 5 en la clínica del Prado.
Por su parte, la Defensoría del Pueblo solicitó a la Gobernación del Magdalena y a la Alcaldía de Santa Marta que unan esfuerzos para salvaguardar a la población.
