
En los corregimientos Palo de Agua y Nariño perteneciente a Lorica, 781 hogares dejarán de preparar sus alimentos en fogones de leña y pasan a gas domiciliario, tras una inversión superior a $1.000 millones.
La gestión fue realizada por la Alcaldía de Lorica, en cabeza de Jorge Negrete López, con su equipo de Infraestructura y de Planeación, junto con el contratista presentó los impactos económicos y sociales de la inversión proyectada a cinco meses de ejecución.
El beneficio tocará a 429 hogares en Palo de Agua; y 352 en Nariño; y explicó que mientras una pipeta de gas propano cuesta $90 mil pesos, con el gas domiciliario habrá un ahorro significativo, hasta en $60 mil pesos menos.
“Ningún hogar pagará por la instalación de las acometidas que llevará el servicio a sus casas; el municipio asume ese costo. Otro beneficio es la reducción de riesgos para la salud, afectada por el humo que emanan los fogones artesanales”, enfatizó.
La ejecución de las acometidas está proyectada a cinco meses, con una inversión de $1.117 millones que el gobierno municipal adelantará.
“El costo de beneficio es impresionante, si nosotros planteamos las 781 familias por $100 mil pesos, que es lo que vale un cilindro, estamos hablando de un costo considerable al mes, y si el recibo va a oscilar entre $20 y $25 mil pesos, eso significa un ahorro de hasta $80 mil pesos mensuales”, calculó el alcalde Negrete López.
Agregó que “aparte de eso es necesario tener en cuenta el tema de salud, porque cocinar con leña es algo que los médicos le prohíben a nuestras mamás y a nuestros abuelos cuando ya van en una edad avanzada. De todas maneras esta es una inversión que llega no solo a la economía de los hogares, además significa la vida de las personas y que llegará directamente a cada uno de los hogares”.
Rositer Anaya, habitante del corregimiento de Palo de Agua, manifestó que “esto es algo espectacular, nos ayuda mucho en el tema de la salud. También la economía porque pagaríamos menos. Aquí toda la vida hemos cocinado con leña, carbón y también con estufas eléctricas, pero ahorita con este proyecto todo eso pasó a la historia”.
Asimismo indicó Ernestina López, residente de la zona, “desde que abrí mis ojos he cocinado con leña, pero ahora vemos este gran cambio porque yo siempre estaba sucia de carbón, es un alivio no tener que respirar ese humo, la vista la tengo afectada también por ese humo. Es placentero cocinar con este servicio, será un nuevo ritmo en la cocina. Ansío que ya esté funcionando”.
