La tragedia por consumo de licor adulterado en Barranquilla no se detiene. Este martes se confirmaron dos nuevos fallecimientos en los barrios San Roque y Rebolo, con lo que la cifra de muertos asciende a nueve personas.
En total, son 15 los afectados: nueve fallecidos, cuatro en estado crítico en unidades de cuidados intensivos y dos más bajo atención especializada, según reportaron las autoridades judiciales y de salud.
El toxicólogo Agustín Guerrero, del Nuevo Hospital de Barranquilla, advirtió que el consumo de alcohol de madera puede generar fallas multiorgánicas y cierre de vías respiratorias, lo que hace más difícil el tratamiento de los pacientes. El comandante de la Policía Metropolitana, brigadier general Edwin Urrego, informó que el primer fallecido fue Nicolás Manuel Medrano Martínez (74 años), señalado como el distribuidor del licor ilegal. El producto se comercializaba en botellas plásticas de 600 ml, a precios entre 2.000 y 3.000 pesos, principalmente en el Centro de la ciudad.
“En el sitio encontramos dos pimpinas y botellas en pésimas condiciones de salubridad. Tres de las víctimas ni siquiera alcanzaron a llegar a un hospital, murieron en la vía pública”, indicó el oficial. Entre las demás víctimas mortales se encuentran Emérito Alberto Miranda Ospino (47), Helmont Enrique Escolar, José Felipe Crespo Ortiz, además de un joven de 28 años en el barrio Universal y una mujer en el sector El Rosario.
Frente a la emergencia, las autoridades sanitarias decretaron alerta hospitalaria para atender de manera inmediata cualquier nuevo caso de intoxicación por licor adulterado.
