Varias denuncias penales, disciplinarias y fiscales enfrenta la exalcaldesa de San Onofre, Maida Balseiro López, por presuntos actos de corrupción, las cuales, según los veedores, ha caminado lentamente y estarían ‘engavetadas’ por los entes de control.
Sin embargo, en los últimos días, se nota que empiezan a avanzar y la Gerencia Departamental de la Contraloría de la República en Sucre, abrió un proceso de responsabilidad fiscal a Balseiro y a otros ex alcaldes.
La apertura de este proceso nació de un hallazgo detectado en una auditoría que hizo la Contraloría en las dependencias administrativas del Municipio de San Onofre, es decir, la Alcaldía, en el que se informa de posibles irregularidades presentadas en la ejecución del contrato de obra MSOOP-004 de 2015, cuyo objeto fue la «adecuación de la infraestructura para la atención integral a la primera infancia en el barrio Porvenir y en el hogar infantil para su tránsito al Centro de Desarrollo Infantil (CDI) con seguridad y protección para los niños y niñas del municipio».
La auditoría fue hecha a los recursos del Sistema General de Regalías. Señala el ente fiscal que la Administración municipal de San Onofre suscribió dicho contrato con el contratista Consorcio Adecuando Espacios Seguros, cuyo representante legal es Tairon Rengifo González por valor de $496.332.534,93.
Dicho contrato fue suscrito el 16 de septiembre de 2015, teniendo como vigencia de ejecución tres meses. Los suscribió en ese entonces Nelson Pineda, que fungía como alcalde, de ahí que la apertura del proceso de responsabilidad fiscal también recae contra él.
Según la Contraloría, la Administración municipal pagó la totalidad del contrato a sabiendas que la obra estaba inconclusa y abandonada. A la obra, que está construida en el barrio Porvenir de San Onofre, le falta por terminar las instalaciones eléctricas, así como la instalación de ventiladores, cielorraso y enchapes. Otros responsables El proceso fiscal también cobija al Consorcio Adecuando Espacios Seguros, firma contratista, y a César Marín Blanco, exsecretario de Planeación municipio de San Onofre y supervisor del contrato.
También están, como terceros civilmente responsables las aseguradoras Compañía Liberty Seguros y La Previsora Seguros.
Responsabilidades
La responsabilidad fiscal de cada uno, en el caso de Balseiro, señaló la Contraloría que como alcaldesa tenía el deber y derecho de exigirle al contratista la ejecución idónea y oportuna del objeto contratado y no lo hizo. Le reprochó la Contraloría que con su presunta conducta omisiva, antieconómica e ineficiente pudieron provocar el posible detrimento, puesto que, siendo la responsable de la dirección y manejo de la actividad contractual, no ejerció ninguna potestad ante el representante legal ni adelantó ninguna gestión para que el contratista cumpliera con sus obligaciones.
En el caso de Pineda Lozano, la Contraloría lo cuestionó porque ordenó pagarle a la firma contratista los valores estipulados en el contrato, a pesar que las obras están inconclusas. Entre tanto, indica la Contraloría que el exsecretario, tenía el deber de realizar revisiones periódicas, para verificar que el contratista ejecutara al 100% el objeto pactado en el contrato. «Y en caso de presentarse alguna irregularidad, presentar los respectivos informes a la administración, con el fin de lograr que el contratista cumpliera con sus obligaciones contractuales, función que presuntamente no realizó», dijo la Contraloría.
Los denunciantes esperan que la Contraloría no tarde en dar un fallo con respecto a este proceso que les abrieron a los exalcaldes y a otros.
