
La Corte Constitucional tumbó el artículo número 11 de la ley 2161, la ‘ley de SOAT’ de 2021.
Este artículo que fue derogado daba un plazo de dos años a los ciudadanos que tenían como fecha de vencimiento en su licencia de conducción fechas posteriores al 21 de diciembre de 2021. Así lo ordenaba el artículo que ya no tendrá vigencia: “Suspéndase por el termino de hasta dos (2) años contados a partir de 31 diciembre de 2021, el vencimiento de las licencias de conducción a que venzan entre el 1 y el 31 de enero de 2022″.
En este sentido, se le concedía un plazo, no solo a los ‘pases’ que se vencían en enero de este año, sino que también, en aplicación a la norma, se extendería el tiempo para las personas a las que se les venciera la licencia a lo largo de este año, esto les daba la oportunidad de renovarlo hasta noviembre de 2023.
Este artículo llegó como alivio para miles de conductores que contaban con un mayor tiempo para renovar ese documento. Sin embargo, el artículo fue considerado por la Corte Constitucional como una oportunidad que no tiene ningún tipo de relación con el objetivo de la ley en el que fue incluido. Pues, tal como lo indica el artículo número 1 de esta ley, el objetivo principal es evitar la evasión en la adquisición del SOAT y promover su tenencia entre los conductores en el país.
A pesar de que los constitucionalistas derogaron la aplicabilidad de este artículo, dejaron un amplio periodo para que los conductores a los que se les vence la licencia de conducción en este tiempo puedan renovarla. Hasta el 20 de junio de 2023 tendrán plazo los ciudadanos colombianos para renovar su ‘pase’, según lo que establecieron.
En resumidas cuentas, la decisión que deroga el artículo tendrá efecto, pero solo hasta junio del año próximo, a partir de ese momento las autoridades de tránsito solicitarán a los conductores su ‘pase’ actualizado.
Esta ley llegó hasta la Corte Constitucional luego de que el ciudadano Johan Pacheco Charris presentara la demanda en contra de la norma, argumentando que la suspensión del vencimiento de las licencias se vinculó en el Congreso cuando el estudio de esta ley ya estaba en cuarto debate, por lo que se vulneró el principio de identidad flexible.
