
Muy preocupada está la familia de Juan Santana Ospino, un joven de 17 años, residente del barrio Costa Hermosa, en Soledad, Atlántico, que desapareció en el río Magdalena el sábado pasado luego de haber jugado a la tabla güija.
Según contaron los familiares, el adolescente se encontraba con dos amigos en su casa, cuando a la medianoche decidieron jugar con la ouija. Tras recibir supuestas “respuestas del más allá”, los tres decidieron dejar de jugar, pero ninguno pudo conciliar el sueño y entraron en desesperación, por lo que fueron a buscar la calma con un baño en el río Magdalena, en inmediaciones del viejo Puente Pumarejo.
“Estaban jugando a la tabla güija en una casa en Costa Hermosa, pero mi primo y su amigo no tenían conocimiento de eso, pero había uno que sí sabía, estaban haciéndole preguntas, lo que hizo mi primo fue sacar la mano de ahí de un papel que daba señales y rayó el papel, después del juego se acostaron a dormir y se levantaron porque no tenían sueño y el que inventó el juego dijo que fueran al puente”, relató Mónica Padilla, prima del joven.
“Uno de los amigos le dijo que no quitara la mano de la tabla porque era malo. Estaban preguntando cómo ganarse la lotería, él quitó la mano porque dijo que no creía en eso”, dijo la madre del joven, Adriana Santana, al portal Zonacero.
Luego de haberse ido a bañar en el río, sobre las 3 de la mañana, el joven Santana Ospino no volvió a salir. “Ellos se fueron para el río a las 3 de la mañana para bañarse. Allí estaban jugando y hablando, pero dicen los otros muchachos que como a las 6 de la mañana mi hijo se ahogó”, contó la madre del menor.
Según contaron los testigos, el menor de edad, junto con otro amigo, decidieron adentrarse en el río con una soga amarrada a un árbol. Pero esta se soltó y mientras que su amigo logró llegar nadando a la orilla, Santana Ospina desapareció arrastrado por la corriente.
Su prima Mónica indicó que tienen sospechas de que uno de los amigos de Juan tuvo que ver con su muerte porque, según ella, este les contó que había “entregado el alma de Juan al diablo”, así como la de otro amigo que estaba con ellos. “Él mismo fue a la casa con una bolsa y en la bolsa estaba la ropa de mi primo y dentro de los zapatos de mi primo estaba la tabla Ouija con unos papeles (…) Él ahí habló y le preguntamos por qué entregó el alma de mi primo y no la de él y dijo que también estada el otro muchacho, entregó el alma de los dos”, relató Mónica Padilla.
La madre pide ayuda de las autoridades, de las que dice no haber recibido suficiente apoyo, para encontrar a su hijo, que ya completa seis días desaparecido.
Agregó además que el joven tiene un tatuaje con el número 777 en el pecho y que al momento del accidente estaba en ropa interior.
