Como todos los años visitantes y habitantes del municipio de Valledupar toman el primer día del año para disfrutar de las aguas del río Guatapurí, la opción para el desenguayabe y atractivo turístico durante el inicio de un nuevo año, que aunque limitado a causa de la pandemia, la tradición se mantuvo.
La ciudad de los Santos Reyes, se engalanó desde el puente Hurtado, la escultura de La Sirena se convirtió en el mágico lugar al que confluyen, como tradición, los primeros de enero un significativo número de personas, sin distinción de estratos.
La temperatura de unos 36 grados sugiere el chapuzón, la fuerte brisa abrazaba a propios y visitantes como escenario que se ha vuelto tradición en la capital del vallenato, recibir el primero de enero a orillas del río que ha sido inspiración de canciones, anécdotas y producciones audiovisuales en al país.
Este año el Covid-19, por el cual las autoridades han reiterado múltiples recomendaciones para evitar contagios, no fue lo que prohibió cumplir con la tradición. Las personas se volvieron a tomar las orillas del río, mientras la música se confundía en el lugar, vendedores, platos típicos y el chapuzón de los bañistas, fue el común el día de ayer.
“El año pasado no pudimos venir a Valledupar en Semana Santa por el confinamiento, pero ahora quisimos iniciar el 2021 disfrutando de las aguas del Guatapurí, es una bendición”, manifestó Alberto José Machado, habitante del barrio Los Músicos en Valledupar.
Disfrutando de las aguas del río también se encontraba Amanda Negrete junto a su esposo e hija, y manifestó que cuidándose se puede disfrutar el turismo en la capital del Cesar “Vinimos a visitar a la familia desde Barranquilla y no podemos irnos sin disfrutar de este paisaje hermoso”.
A escasos metros de esta familia, se encontraba Carlos Mario Bustillos junto a un grupo de amigos compartiendo la tradición del río el primero de enero. “El virus sigue y hay que aprender a vivir con el problema, solo nos queda cuidarnos de manera individual y evitar estar presente en aglomeraciones”.
MENOS QUE EL AÑO PASADO
María Elena Cabrera, vendedora en unos de los restaurantes ubicados a orillas del río, afirmó que aunque se observan grupos grandes de personas, la cantidad de visitantes fue menor en comparación el año pasado. Todavía hay personas que si le tienen miedo al Covid-19 y prefirieron dejar para después esta tradición.
La afluencia de personas, este año, bajó en comparación a otros años. Al menos así lo considera, Luis Ángel Martínez, vendedor en el balneario, quien afirmó que este año las ventas no fueron tan buenos, quizás porque durante los últimos fines de semana se han decretado restricciones en el lugar por el Covid-19 y las personas evitan ser desalojados por las autoridades.
La Alcaldía de Valledupar decretó toque de queda durante las celebraciones de Fin de Año y extensivo hasta el domingo 3 de enero de 2021, en un horario comprendido entre las 12:01a.m hasta las 6:00 de la mañana. El anuncio de otras decisiones depende del comportamiento de la ciudadanía, a la cual se le ha reiterado el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad.
