Por presuntos malos manejos de recursos, el médico y defensor de Derechos Humanos, Juan David Díaz, exige la inmediata renuncia de la Gerente Interventora del Hospital Universitario de Sincelejo, Inés Loaiza, clamor al que se unen los médicos anestesiólogos de la institución, a quienes les adeudan varios meses de salario y por “cuya deuda les exigió el 30% para cancelarles”.
El líder asegura, que sin duda esta situación es un impedimento moral para que una persona de esta ‘calaña’ esté al frente de una entidad que se sostiene con los impuestos de la ciudadanía, donde se salvan vidas, y cuyos recursos son escasos. “Constituyen un peligro para el centro hospitalario más importante de nuestro departamento que ha soportado su saqueo permanente, por parte de los politiqueros de turno, que una vez más está en manos de un grupo de corruptos que desde la creación de Sucre como departamento, viven del saqueo al erario público”.
Díaz exhorta a los sucreños a unirse en una sola fuerza para exigir la renuncia de esta funcionaria, quien ha sido denunciada en varias ocasiones, por malos manejos en esta entidad y “quien al parecer los más de 30 millones de pesos mensuales que recibe como salario, no sacian su apetito”.
Por su parte, Ángel Camargo, Darwim Ozuna y Ginna Quiroz, anestesiólogos del hospital de Sincelejo, aseguran que la gerente tiene la deuda con los especialistas desde el año 2019. “Ella nos pidió el 30% para pagarnos y nosotros no accedimos, motivo por el cual les pago a otras especialidades que sí accedieron, violando el derecho de la igualdad y al mínimo vital. Nos ha tocado hacer préstamos tras préstamos, para poder subsistir a tanta deuda, hemos sido invisibles para las autoridades gubernamentales”.
Afirman que es inexplicable que un hospital intervenido por la Supersalud, no muestre transparencia en manejo de los recursos y actué de manera sospechosa y corrupta.
“Nosotros le pasamos una carta de cobro a la gerencia del hospital, y nos respondió pasándonos la carta de renuncia y contratando anestesiólogos sin tarjeta profesional y sin cédula colombiana . Contrató a otros anestesiólogos pagando meses de mayo debiendo febrero, no hay control, necesitamos que nos escuchen y se coloquen de nuestra parte”, afirmaron los galenos.
