Bajo estrictas medidas de seguridad, los cabecillas de las estructuras criminales más temidas del Caribe colombiano, Digno Palomino, jefe de Los Pepes, y Jorge Eliecer Díaz Collazos, alias “Castor”, máximo líder de Los Costeños, fueron trasladados a la capital del país para sostener un encuentro con la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
El objetivo de la reunión es explorar la viabilidad de un proceso de paz urbana, en medio de reportes que señalan una reducción en los índices de criminalidad en Barranquilla y municipios cercanos durante septiembre, atribuida a un presunto cese de hostilidades entre ambas organizaciones. Al término del encuentro, se confirmó que Palomino regresará a la cárcel Picaleña, en Ibagué, y alias Castor a la prisión de Cómbita, en Boyacá.
Las autoridades locales han señalado que el 86% de los homicidios registrados en el departamento del Atlántico están relacionados con enfrentamientos entre Los Pepes y Los Costeños. Además, el 100% de las extorsiones también se atribuyen a estas estructuras. La expectativa en la región es alta, pues la posibilidad de diálogo podría aliviar la violencia que afecta a comerciantes, transportadores y comunidades enteras.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, lidera junto a la DNI las mesas de trabajo con los cabecillas. Paralelamente, se adelanta una caracterización de las estructuras criminales para definir la oferta institucional que podría ponerse sobre la mesa, en temas de vivienda, empleo y educación.
