En el marco de los compromisos del Gobierno Nacional con los pueblos indígenas, el viceministro de Desarrollo Rural, José Luis Quiroga, anunció la ampliación del resguardo indígena Kankuamo en el departamento del Cesar, como parte de las decisiones adoptadas durante la sesión 113 del Consejo Directivo de la Agencia Nacional de Tierras (ANT).
La medida, que forma parte de un paquete de constituciones y ampliaciones de resguardos indígenas a nivel nacional, reconoce el derecho ancestral del pueblo Kankuamo sobre sus territorios en la Sierra Nevada de Santa Marta, y suma a la formalización un total de 7.887 hectáreas distribuidas entre diversas comunidades, incluidas también las de los pueblos Nasa, Piapoco, Sikuani, Misak, Pasto-Quillasinga e Inga.
“El día de hoy aprobamos la constitución y ampliación de varios resguardos. Esto se traduce en que hemos reconocido nuevos territorios indígenas, que históricamente habían estado trabajando por la formalización”, destacó el viceministro Quiroga, quien subrayó que estas decisiones se basan en la figura de resguardos inalienables, imprescriptibles e inembargables, lo que garantiza su protección jurídica y cultural.

En el caso del resguardo Kankuamo, esta ampliación representa un avance concreto en el proceso de restitución y consolidación territorial, crucial para la protección del territorio sagrado, la pervivencia cultural y el ejercicio de la autonomía de esta comunidad, una de las cuatro etnias originarias de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Además, la decisión se alinea con el cumplimiento del punto 1 del Acuerdo de Paz de 2016, sobre acceso y formalización de tierras, y refuerza la política del Gobierno del presidente Gustavo Petro de distribución equitativa de la tierra y reconocimiento de los derechos históricos de los pueblos indígenas. Este anuncio es recibido como un paso fundamental para saldar la deuda histórica con el pueblo Kankuamo, que durante décadas ha reivindicado la necesidad de garantizar la integridad de su territorio ancestral para el fortalecimiento de sus prácticas espirituales, sociales y productivas.
