Redacción: Maye Rodríguez
Una alborada musical marcó el inicio de la celebración de los 181 años de fundación del municipio de Hatonuevo, Tierra de la amistad. Al son de una papayera por las principales calles y barrios se inició la fiesta cumpliendo con una amplia programación promovida por la administración municipal.
Se realizó una solemne eucaristía presidida por el párroco, Esneider Vélez Gómez, quien una vez más oró por el desarrollo de la ciudad.
El alcalde, Luis Arturo Palmezano Rivero, la Primera Dama, Sandra Milena Sáenz Alba, su familia, gabinete de trabajo y demás personalidades del municipio, se unieron en oración y fe, en honor y favor del entrañable Hatonuevo.
Luego de la cita religiosa, el primer mandatario y la gestora social, se desplazaron hasta uno de los puntos más concurridos de municipio, donde se ofreció una ofrenda floral al fundador de esta tierra, Don Blas Amaya, quien procedente del municipio del Molino, en 1840, llegó hasta esta zona del departamento y creó su Hato-nuevo, tierra de encantos que hoy cumple 181 años de trabajo y progreso.
