Hoy es un día para reconocer las desigualdades que enfrentan las mujeres en las esferas económica, política, social y cultural. No es el momento para celebrar, sino para conmemorar la fecha en honor a la lucha que las mujeres emprendieron desde aquel 8 de marzo de 1908.
El panorama en el Caribe colombiano, no es menos importante. En este territorio conviven mujeres dedicadas a la política, a la defensa de los Derechos Humanos, fueron víctimas del conflicto, entre otras facetas, que hoy las tienen más firmes que nunca, con la convicción de alcanzar los espacios por los que durante años han luchado.
Aquel 8 de marzo de 1908, 129 obreras textiles fueron quemadas vivas en la fábrica de Cotton (New York) en un incendio provocado por su empleador, reclamaban jornadas de 8 horas, que no se trabajara los domingos e igual salario por igual tarea.
Conmemorando ese hecho en 1910, en la segunda Conferencia de Mujeres Socialistas, Clara Zetkin, propuso el 8 de marzo como día internacional para reivindicar los derechos de las mujeres.
Desde un enfoque de derechos humanos, es un día para reconocer las desigualdades que enfrentan las mujeres en las esferas económica, política, social y cultural. Es una fecha para reconocer a las mujeres, sus aportes a la vida económica, social, cultural y política.
«No es una celebración» puesto que surge de un crimen: el asesinato de las obreras de una fábrica textil, quienes exigían derechos laborales mediante una huelga pacífica (new york 1908). No banalicemos el verdadero sentido de esta conmemoración que es: «el acceso y ejercicio pleno de las mujeres a todos los derechos, a la igualdad, no discriminación y a una vida libre de violencia».
