Santa Marta y el Magdalena no recibirán, en la primera entrega del biológicos para combatir el coronavirus, el número de vacunas necesarias para atender a las personas que trabajan en la primera línea de riesgo del sector salud en esta sección del.
En total, se confirmó en medios allegados al Ministerio de Salud, sólo entregarán 930 dosis para Santa Marta y el Magdalena, gracias a la intervención funesta del Senador Honorio Henriquez, del Centro Democrático, quien por sus discrepancias políticas con el gobernador Carlos Caicedo y con la alcaldesa de Santa Marta, Virna Johnson, “metió palos a la rueda” en pos de hacer quedar mal a los mandatarios departamental y distrital.
Es un hecho insólito, mezquino y de “mala leche” que por diferencias políticas una persona de la talla de un Senador caiga en esta situación de poca condición humana, poniendo en riesgo la vida de muchas personas vinculadas al sector salud en el Magdalena, que quedarían por fuera en esta primera fase del Plan Nacional de Vacunación, por el número insuficiente de dosis.
Los uribistas no perdonan a quienes manejan criterios diferentes a los de ellos y sobre todo si son líderes opositores de éxito y triunfadores como es el caso de Caicedo y de Johnson, a quienes repele políticamente con vehemencia.
Este capítulo no tiene par en el pasado reciente de la democracia colombiana y pone de presente la grotesca realidad de los miembros de la colectividad de gobierno.
Magdalena recibirá 210 vacunas, está por debajo de Atlántico que recibirá 564 y Santa Marta 720 por debajo de Barranquilla con 2556. En todo caso estas cifras corresponden al resultado de una formula aplicada por el Ministerio de Salud en la Resolución 161 de 2021ª través de la cual se distribuyen en cada región así:
X = (A/B) * C, donde X equivale a ‘vacunas por departamento / distrito’; A, a ‘población registrada en base maestra nominal en departamento o distrito’; B, a ‘población registrada en el grupo en base maestra nominal total nacional’; y C, a ‘número de vacunas total disponibles para este grupo’.
La injerencia de los congresistas, sobre todo los del CD, es decisoria en todas las coyunturas para favorecer o bloquear las ayudas a cada departamento o Distrito del país y en el caso de Santa Marta y Magdalena por cuestiones politiqueras juegan en contra de sus actuales mandatarios y por lo tanto es un revés para el pueblo indefenso que espera mejores cosas de sus senadores y representantes a la Cámara.
En el caso de estos dos entes territoriales se quiere hacer daño a toda costa a sus dirigentes actuales porque no son adeptos a los grupos de gamonales políticos corruptos que históricamente mal gobernaron y saquearon al Magdalena, incluida su capital. Pero no lo van a lograr porque el pueblo es sabio y le dará su merecido a quienes ponen en riesgo la salud y la vida de todo un gran territorio con promisorias posibilidades, sobre todo en recurso humano inteligente y bien intencionado.
