
La ministra de Ambiente, Lena Estrada, encabezó en Santa Marta el primer Comité Sectorial Descentralizado del Sistema Nacional Ambiental (SINA), una jornada histórica que reunió a las entidades del sector ambiental para evaluar el avance de proyectos y programas contemplados en el Plan Nacional de Desarrollo y el Plan de Gobierno. El evento tuvo lugar en la sede del Instituto Invemar, en el marco de la conmemoración de los 500 años de fundación de la ciudad.
Durante la jornada se abordaron temas prioritarios como el ordenamiento ambiental alrededor del agua, la erosión costera, el Canal del Dique, la situación de los corales, los incendios forestales en áreas protegidas y las condiciones de seguridad para los equipos técnicos del sistema ambiental que trabajan en territorio.
“La conmemoración de los 500 años de Santa Marta es un momento clave para visibilizar los avances ambientales en la región Caribe. Por eso hemos traído este comité aquí, para revisar de primera mano los procesos y trabajar articuladamente con nuestro instituto Invemar”, destacó la ministra Estrada.
Como parte de su agenda, la ministra visitó el proyecto ‘Mangle Mi Huella Verde’, un negocio verde que transforma residuos plásticos en productos sostenibles, alineado con el Programa Basura Cero y con un enfoque de economía circular popular.
Igualmente, sostuvo un encuentro con líderes de la asociación Cría-Pez, quienes impulsan la pesca artesanal, la restauración ecológica y la educación ambiental en la Ciénaga Grande de Santa Marta, reforzando el vínculo entre comunidad y ecosistema en este importante complejo lagunar.
La agenda concluyó con una visita al Parque Nacional Natural Tayrona, en compañía del equipo regional de Parques Nacionales. Desde el sector El Zaino, la delegación recorrió el sendero de Nueve Piedras y puntos emblemáticos como La Piscinita en Cañaveral.
Al cierre de la jornada, la ministra sostuvo un diálogo con autoridades del parque y representantes comunitarios, quienes resaltaron la importancia de la cosmogonía ancestral para la conservación del territorio, destacando la integración entre espiritualidad, gobernanza ambiental y trabajo conjunto para proteger los ecosistemas marinos y terrestres del Tayrona.
