Durante un Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro alertó sobre la presunta reaparición de dinámicas similares a las antiguas Convivir dentro del sector de la seguridad privada en Colombia. Según el mandatario, investigaciones internas del Gobierno indican que varias empresas inscritas ante la Superintendencia de Vigilancia estarían operando de manera articulada con estructuras armadas ilegales.
Petro afirmó que su administración ha identificado al menos 30 compañías de seguridad privada que, según dijo, estarían vinculadas a bandas criminales urbanas. Sostuvo además que la Fiscalía no ha avanzado en indagaciones sobre estos hallazgos, lo que —según él— podría obedecer a temores institucionales.
El presidente señaló que en esas empresas fueron halladas 390 armas registradas por la Oficina de Control de Armamento, pero que posteriormente fueron recuperadas por autoridades al incautarlas en actividades delictivas. Petro advirtió que esta situación evidencia un circuito irregular en el que armamento oficial termina en manos de organizaciones criminales.
El jefe de Estado comparó este fenómeno con lo ocurrido en los años noventa con las Convivir, que, recordó, llegaron a operar con 20.000 armas entregadas por el Estado y que terminaron alimentando el avance del paramilitarismo. Según Petro, los registros actuales de la Superintendencia muestran inconsistencias que deben ser investigadas, y mencionó la existencia de más de 40.000 armas que aparecen en documentación oficial pero no coinciden con los controles del Ejército.
