
El presidente Gustavo Petro ordenó al Ministerio de Transporte y a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) evaluar la viabilidad de que algunas carreteras construidas bajo concesión pasen nuevamente a manos del Estado, con el fin de reducir o eliminar el cobro de peajes en determinados corredores.
“Es una equivocación pensar que el flujo que sale del peaje paga la obra; eso sólo cubre el mantenimiento. Por eso, es posible que varias de estas vías ya construidas puedan pasar al Instituto Nacional de Vías (Invías) y se disminuyan los costos de peaje, ya sin beneficio particular”, señaló el mandatario.
Petro advirtió sobre el riesgo de que las troncales se deterioren si no se refuerza el sistema de mantenimiento, y pidió la creación de un departamento especializado dentro del Ministerio de Transporte para garantizar la conservación de la infraestructura. “Debe haber un departamento de mantenimiento eficaz, para que no se nos llenen de huecos.
Aquí las troncales se pueden deteriorar si no tenemos una fuerte unidad de mantenimiento vial”, afirmó. El jefe de Estado invitó al sector transportador y a la ciudadanía a organizarse en comités que acompañen los estudios técnicos y financieros. “Lo que yo soñaría, como pasa en algunos lugares de Europa cuando revierten las concesiones, es levantar los peajes y que la carretera sea pública, verdaderamente pública”, enfatizó.
En su intervención, el presidente criticó lo que denominó el “modelo neoliberal de privatización de carreteras”, al considerar que ha privilegiado vías concesionadas de alta rentabilidad en detrimento de proyectos necesarios para las regiones.
Finalmente, dio instrucciones a la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, de acelerar el programa de Vías Campesinas, exhortando a las juntas de acción comunal y asociaciones campesinas a vincularse en las intervenciones para invertir la “pirámide de privatización” en la infraestructura vial.
