La Oficina del Alto Comisionado para la Paz oficializó la designación del sacerdote como facilitador en un nuevo intento por reducir la violencia urbana en Barranquilla.
De acuerdo con la Resolución 061 de 2026, firmada por Otty Patiño, el sacerdote holandés Cyrillus Swinne —conocido como el padre Cirilo— asumirá durante un periodo inicial de tres meses el rol de facilitador en los diálogos entre las estructuras criminales ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’.
El religioso, ampliamente reconocido por su trabajo social en sectores del suroccidente de Barranquilla, tendrá como principales funciones verificar la disposición de ambas organizaciones para avanzar en procesos de paz, incluyendo la reinserción a la vida civil y el eventual sometimiento a la justicia.
Según el documento oficial, el padre Cirilo deberá presentar un plan de trabajo detallado y entregar informes mensuales sobre los avances de su gestión, en línea con la estrategia de Paz Total impulsada por el Gobierno nacional para mitigar la violencia en distintas regiones del país. El proceso también ha generado tensiones entre instancias locales y nacionales, particularmente por la propuesta de trasladar a cabecillas de estas estructuras a centros carcelarios en Barranquilla. Entre los nombres que figuran en esa discusión están Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias ‘Castor’, y Digno Palomino.
