Siney, la joven arhuaca que rompe barreras y llega a la universidad

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En lo más alto de la Sierra Nevada de Santa Marta, donde cada piedra guarda una historia ancestral, nació Siney Torres Villafañe, hija del pueblo arhuaco y primera de diez hermanos en ingresar a la universidad. Hoy estudia Enfermería en la Universidad del Magdalena, un sueño posible gracias a la política de gratuidad en la educación superior impulsada por el gobierno del presidente Gustavo Petro.

El camino no fue fácil. Su familia tuvo que dejar la montaña para enfrentar la ciudad, buscando oportunidades que parecían inalcanzables. “La trayectoria del estudio no fue tan fácil, pero tuve la responsabilidad y el esfuerzo para lograrlo», recuerda Siney, quien carga en su mochila no solo libros y cuadernos, sino también los sueños de su comunidad.

Para ella, llegar a la universidad es también un acto de resistencia como mujer indígena. “Nosotras necesitamos voz para defender nuestros derechos, para opinar, para demostrar que también podemos», afirma, convencida de que su camino abrirá puertas para sus hermanas y otras jóvenes de la Sierra.

Siney, la arhuaca que llegó a la universidad gracias a la gratuidad

Su hermano Damián comparte el orgullo y señala un reto mayor: “El territorio arhuaco es tan grande que muchas veces el gobierno no alcanza a llegar. Pero ahora sentimos mayor comunicación, sí se ha avanzado en la educación intercultural para los niños».

Cada semestre aprobado por Siney es celebrado por toda la familia. “Cuando una persona de la familia sale adelante, todos sentimos que es nuestro logro”, dice Damián. En la cosmovisión arhuaca, el éxito de uno es la victoria de todos.

Su meta es volver a la Sierra con su título y unir dos mundos: la medicina ancestral y los conocimientos académicos adquiridos. “Allá existen plantas, y aquí aprendo de medicamentos. Lo que quiero es complementar los dos conocimientos”, explica.

 

 


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