El sur del departamento de Bolívar atraviesa una grave crisis de orden público provocada por la actuación conjunta del ELN y las disidencias de las Farc, que según denunció el secretario de Seguridad del departamento, Manuel Berrío, están operando como si se tratara de una sola organización armada.
Los municipios de Montecristo y Santa Rosa del Sur llevan 18 días en paro armado, situación que ha generado desabastecimiento de alimentos y combustibles, y mantiene a más de mil estudiantes sin clases desde hace 10 días, según confirmó el funcionario en entrevista con Caracol Radio.
“Las gobernaciones en Colombia nos hemos quedado limitadas exclusivamente a contar desplazados y muertos”, lamentó Berrío, haciendo un llamado urgente al Gobierno nacional para que intervenga de manera contundente en la región.
Desde finales de 2023, esta zona del Magdalena Medio ha sido escenario de una creciente confrontación entre el Clan del Golfo y el ELN, el cual opera en alianza con las disidencias de las Farc. El conflicto tiene como trasfondo la disputa por el control de la minería ilegal de oro, una de las principales economías ilícitas en el sur de Bolívar.
La situación ha provocado el desplazamiento forzado de varias familias, restricciones extremas en la movilidad, y un temor generalizado entre la población civil, especialmente en las zonas rurales. Las autoridades departamentales insisten en la necesidad de una intervención integral que combine presencia militar sostenida, atención humanitaria y respuestas sociales urgentes para la población afectada.
