En el marco de un Consejo de Ministros realizado en Cartagena para evaluar la emergencia por lluvias, el presidente Gustavo Petro confirmó que su Gobierno expedirá un nuevo decreto para instituir la denominada ‘Línea Negra’, figura que delimita y protege los territorios ancestrales de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta.
La decisión surge tras la sentencia del pasado 12 de febrero del Consejo de Estado, que anuló el Decreto 1500 de 2018, expedido durante el gobierno de Juan Manuel Santos. Dicha norma definía el alcance territorial y las medidas de protección para los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo. Según el mandatario, la implementación de la Línea Negra implica ajustes en el ordenamiento territorial y podría derivar en procesos de reubicación voluntaria de campesinos que habitan zonas dentro de la Sierra.
“La Línea Negra implica una reforma agraria, porque hay campesinos dentro de la Sierra Nevada que se pueden poner de acuerdo en ubicarse en tierras más fértiles, más planas”, señaló Petro, al precisar que se requerirá una acción decidida de la Agencia Nacional de Tierras. El presidente también subrayó que la decisión final sobre el nuevo decreto deberá construirse con participación directa de las comunidades indígenas, con el objetivo de que el texto sea concertado y legítimo desde las bases.
El fallo del Consejo de Estado aclaró que la nulidad del decreto de 2018 obedeció a razones procedimentales y no a cuestionamientos de fondo sobre la figura de la Línea Negra, lo que abre la puerta a que el Gobierno expida una nueva reglamentación ajustada a los requisitos jurídicos.
