En un hecho político sin precedentes en la región, alcaldes y alcaldesas del departamento del Cesar, firmaron un comunicado conjunto para manifestar su rechazo categórico a las publicaciones ofensivas emitidas en redes sociales contra Cielo Gnecco.
Los mandatarios señalaron a Carlos Barbosa, integrante de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) de la representante a la Cámara por el Pacto Histórico, Alexandra Pineda. De acuerdo con el documento, Barbosa habría difundido expresiones «vulgares y degradantes» que cruzan la línea de la confrontación ideológica para convertirse en agresiones personales.
«Nos duele y nos indigna que la confrontación política llegue a extremos en los que se pretende humillar a una mujer mediante insultos», afirmaron los gobernantes locales, advirtiendo que las diferencias de criterio jamás justifican el desprecio por la dignidad humana.
Dentro de la misiva, los mandatarios destacaron lo que consideran una «histórica vocación de servicio» de Gnecco en el Cesar. Resaltaron su constante apoyo social a poblaciones vulnerables, personas con discapacidad y adultos mayores mediante la entrega de ayudas técnicas y alimentarias.
Sin embargo, el comunicado aclaró que el pronunciamiento va más allá del nombre propio de la líder política: «Nuestra posición responde a una convicción; no se trata de Cielo, es que todas las mujeres, cualquiera que sea su trayectoria, condición social o pensamiento político, merecen respeto». En ese sentido, catalogaron el escenario como un caso explícito de violencia de género digital.
La coalición de alcaldes exige a Carlos Barbosa cesar los ataques de inmediato y emitir una disculpa pública, clara y respetuosa.
Asimismo, a la representante Alexandra Pineda, la exhortan a desautorizar públicamente este tipo de conductas y vigilar que los miembros de su equipo mantengan un lenguaje adecuado para la responsabilidad pública que ostentan.
Asimismo, hicieron un llamado general a todos los sectores políticos del departamento para desescalar la polarización en plataformas digitales, promoviendo en su lugar un debate público basado en las propuestas, los argumentos y la razón, dejando de lado la insolencia y los sesgos radicales que han afectado la clase política en el Cesar.
