El temor volvió a instalarse en La Guajira tras la difusión de un video que anuncia un paro armado por tres días y advierte sobre posibles hechos violentos en varias zonas de La Guajira.
La grabación, que se propagó rápidamente en redes sociales, muestra a un hombre que se identifica como integrante de un grupo armado ilegal, lanzando un mensaje intimidante que ha generado zozobra entre comerciantes, transportadores y comunidades enteras, que temen quedar en medio de una escalada de violencia.
Más allá de las amenazas, el anuncio refleja un preocupante escenario: la sensación de desprotección en algunos sectores, donde ciudadanos aseguran enfrentar problemas de inseguridad sin soluciones efectivas, lo que abre espacio para que actores ilegales intenten imponer control.
En la zona de la media y alta Guajira ya se percibe un ambiente de incertidumbre por las amenazas del grupo armado.
Habitantes temen restricciones a la movilidad, cierres de comercios y posibles enfrentamientos, recordando episodios similares que en el pasado han dejado graves consecuencias económicas y sociales.
Mientras tanto, el silencio oficial frente a este nuevo episodio incrementa la preocupación.
La población espera respuestas urgentes que garanticen seguridad y eviten que la amenaza se traduzca en hechos de violencia durante los próximos días.
