El departamento del Atlántico atraviesa uno de sus momentos más críticos en materia de seguridad, luego de cerrar el mes de marzo con un total de 93 muertes violentas, según reportes del Sistema Civil de Alertas Tempranas.
Las cifras, consideradas preocupantes por distintos sectores, evidencian un deterioro sostenido del orden público durante el primer trimestre del año. De acuerdo con el balance entregado por el expersonero distrital Arturo García Medrano, este comportamiento confirma una tendencia al alza en los hechos de sangre.
El Área Metropolitana de Barranquilla concentra la mayor parte de los homicidios. Allí se registraron 73 casos, lo que representa cerca del 78% del total reportado en el mes, posicionando a esta zona como el principal foco de violencia en el departamento.
Sin embargo, los municipios también reflejan una situación compleja. Fuera del área metropolitana se contabilizaron 20 asesinatos, siendo Sabanalarga el territorio con más casos, alcanzando seis en marzo.
Las autoridades han señalado que estas cifras corresponden exclusivamente a homicidios, es decir, hechos intencionales que no incluyen muertes por accidentes de tránsito ni suicidios, lo que refuerza la gravedad del panorama.
El acumulado del año también genera alarma. En los primeros tres meses de 2026 se han registrado 282 homicidios, superando ampliamente los 231 casos reportados en el mismo periodo de 2025. Esto significa un incremento de 51 víctimas, lo que refleja un aumento significativo de la violencia.
La situación ha encendido las alertas entre comerciantes y ciudadanos, quienes manifiestan preocupación ante la falta de respuestas contundentes por parte de las autoridades.
A esto se suma la creciente disputa entre estructuras criminales por el control del microtráfico, fenómeno que estaría alimentando gran parte de los hechos violentos en la región.
