
¿Está el departamento frente a una verdadera transformación en la atención médica o se trata de cifras que aún deben ponerse a prueba?
De acuerdo con los más recientes reportes, la mortalidad materna habría caído en más de la mitad entre 2022 y 2025.
¿Qué cambió en el sistema para reducir este riesgo?
¿Están llegando realmente los servicios de salud a tiempo, especialmente en zonas rurales?
En la niñez, los datos también llaman la atención. La desnutrición y enfermedades como la diarrea y las infecciones respiratorias muestran caídas contundentes.
¿Se debe esto a mejores condiciones de alimentación, al impacto del PAE o a inversiones en agua potable y saneamiento?
Las autoridades atribuyen estos resultados al trabajo articulado y al fortalecimiento de la red pública.
Pero surgen preguntas clave: ¿son sostenibles estos avances? ¿Se mantendrán en el tiempo o dependen de la actual administración?
Mientras tanto, la inversión en ambulancias, equipos médicos y personal en territorio parece haber mejorado la capacidad de respuesta.
Sin embargo, la gran inquietud sigue abierta: ¿es suficiente para garantizar que ninguna madre o niño muera por causas prevenibles?
El reto ahora no es solo mostrar resultados, sino sostenerlos. ¿Podrá Bolívar consolidar este modelo de salud o los indicadores volverán a retroceder?
