El municipio de Chalán, Sucre, guarda en su memoria uno de los hechos más impactantes del conflicto armado en Colombia, ocurrido en marzo de 1996, cuando un ataque con explosivos dejó una profunda huella en la comunidad.
Según los relatos que han perdurado entre los habitantes, un burro fue cargado con explosivos y llevado hasta las inmediaciones de la estación de Policía del pueblo.
Minutos después, la carga detonó, causando una fuerte explosión que acabó con la vida de varios uniformados y dejó múltiples heridos, además de provocar daños en viviendas cercanas.
El hecho generó pánico entre la población civil, que en ese momento quedó en medio de la violencia. Familias enteras vivieron horas de angustia, mientras el estruendo y sus consecuencias evidenciaban hasta dónde podía llegar la crudeza del conflicto.
Más allá de las cifras, este episodio quedó marcado en la memoria colectiva de Chalán como un símbolo del dolor vivido en los Montes de María. Años después, sigue siendo recordado por los sobrevivientes como una tragedia que no solo cobró vidas, sino que también dejó cicatrices emocionales en toda una generación.
Hoy, la historia del llamado “burro bomba” continúa siendo contada como una forma de mantener viva la memoria y de rechazar los hechos de violencia que afectaron a esta región del país.
