Tras una intensa persecución que se extendió por varios días, las autoridades lograron capturar en Chía, Cundinamarca, a tres hombres señalados de protagonizar uno de los crímenes más atroces registrados recientemente en el Atlántico: el asesinato de dos mujeres y un niño de tan solo 2 años.
«El operativo, liderado por unidades de la SIJIN en coordinación con el Grupo de Operaciones Especiales y la Fiscalía, permitió ubicar a los sospechosos en el barrio El Cairo, donde permanecían ocultos luego de huir de Ponedera tras cometer el ataque armado que estremeció a toda la región Caribe.»
Los capturados, identificados como Luis Andrés Meriño Hernández (26), Daniel Alfonso García Cantillo (20) y Jeffrey Danilo Hernández Guzmán (21), deberán responder ante la justicia por los delitos de homicidio, porte ilegal de armas de fuego y otros cargos asociados.
Según las investigaciones, los implicados habrían intentado despistar a las autoridades desplazándose a otro departamento.
La masacre ocurrió la noche del 18 de febrero de 2026, cuando hombres armados llegaron en motocicleta hasta una vivienda del barrio San Francisco.
Sin mediar palabra, uno de ellos ingresó al inmueble y disparó indiscriminadamente contra quienes se encontraban en su interior.
El ataque dejó gravemente heridos a Constanza Isabel Rivera Salas, de 39 años, otra mujer y un menor de apenas dos años. Pese a los esfuerzos médicos, las tres víctimas fallecieron poco después, desatando una ola de indignación y dolor en la comunidad.
Uno de los capturados, según las autoridades, presenta antecedentes por delitos como violencia intrafamiliar, amenazas e incluso actos sexuales con menor de 14 años, lo que agrava su situación judicial.
Un juez de control de garantías de Ponedera les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanzan las investigaciones, que buscan esclarecer los móviles de este crimen que dejó una herida profunda en el municipio y encendió las alarmas sobre la violencia en la región.
