La elección presidencial colombiana quedó abierta para una decisiva segunda vuelta el próximo 21 de junio, luego de que ninguno de los candidatos alcanzara la mayoría necesaria para imponerse en la primera ronda celebrada el 31 de mayo. Los resultados oficiales consolidaron un escenario de fuerte polarización política entre el aspirante conservador Abelardo de la Espriella y el representante del Pacto Histórico, Iván Cepeda.
Con la totalidad de las mesas escrutadas, De la Espriella obtuvo 10,4 millones de votos, equivalentes al 43,7 % del total, mientras que Cepeda alcanzó 9,7 millones de sufragios, correspondientes al 40,9 %. La diferencia entre ambos fue inferior a tres puntos porcentuales, lo que anticipa una campaña de segunda vuelta altamente disputada.
Tras conocerse los resultados, De la Espriella celebró su victoria parcial ante simpatizantes reunidos en Barranquilla y afirmó que su candidatura representa una alternativa frente al proyecto político del actual Gobierno. El aspirante llamó a sus seguidores a mantenerse movilizados durante las próximas semanas, en las que buscará ampliar su respaldo electoral.
Por su parte, Cepeda aseguró que la contienda sigue abierta y expresó confianza en una remontada. Tanto él como sectores cercanos al presidente Gustavo Petro manifestaron que aguardarán los resultados definitivos del escrutinio oficial antes de emitir una valoración final sobre el proceso electoral.
Uno de los hechos más relevantes de la jornada fue el desempeño de la candidata del uribismo, Paloma Valencia. La senadora obtuvo poco más de 1,6 millones de votos, equivalentes al 6,9 %, una cifra considerablemente inferior a la proyectada por varios sondeos de opinión. Horas después de conocerse los resultados, Valencia anunció públicamente su respaldo a la candidatura de De la Espriella para la segunda vuelta.
En contraste, el exgobernador Sergio Fajardo alcanzó el 4,3 % de los votos y evitó definir una posición inmediata frente al nuevo escenario electoral. Claudia López, por su parte, obtuvo cerca del 1 % de los sufragios. Analistas políticos consideran que los respaldos provenientes del centro político y de sectores independientes podrían resultar determinantes para definir quién ocupará la Casa de Nariño durante los próximos cuatro años.
