Un proceso de fortalecimiento cultural y organización comunitaria está tomando fuerza en La Guajira, donde 1.744 familias participan activamente en espacios de diálogo e intercambio de saberes que ya empiezan a mostrar resultados en sus territorios.
Las jornadas, desarrolladas en municipios como Barrancas, Dibulla y Riohacha, han permitido que comunidades afrodescendientes, indígenas y campesinas no solo preserven sus tradiciones, sino que también incidan en decisiones clave sobre su entorno y calidad de vida.
Uno de los hechos más destacados es la integración de familias del pueblo Wiwa, cuya llegada ha enriquecido el proceso con nuevas visiones y ha fortalecido el intercambio intercultural entre los que participantes.
El avance de esta estrategia también ha sido posible gracias a mejoras en la operación de las actividades, lo que ha garantizado mayor continuidad en los encuentros y una participación más constante de las comunidades.
En este escenario, el denominado “Encuentro Mayor” se posiciona como un espacio fundamental donde líderes, autoridades tradicionales y habitantes construyen de manera conjunta las rutas de desarrollo desde sus propias realidad
Participantes del proceso aseguran que estas iniciativas han permitido recuperar prácticas tradicionales, especialmente en la agricultura y la alimentación, fortaleciendo así la identidad cultural y la autonomía de las comunidades.
Este ejercicio colectivo refleja cómo el trabajo desde las bases sociales está marcando una nueva dinámica en La Guajira, centrada en el reconocimiento de la diversidad y el desarrollo desde el territorio.
