Por: Maye Rodríguez
Gloria Estrada regresó al Concejo Municipal a Cartagena y de nuevo tomó la silla de presidenta, tras ser dejada en libertad por un juez por presunto tráfico y porte de estupefacientes: una investigación que seguirá su curso y en la que se definirá la veracidad de la posible participación de políticos y policías en un plan en contra de la concejala.
Cuatro meses después de ser capturada, el pasado 14 de enero, mientras se movilizaba en una camioneta con un kilo de cocaína, el que según su defensa fue colocado por la Policía, se reintegró al Concejo. Mucha expectativa se generó desde que se anunció su regreso a su curul y a su potestad como presidenta del Concejo, cargo que ostentaba hasta momentos antes de ser aprehendida.
Allegados a Estrada, desde temprano, propiciaron un clima de celebración en el que expresaron al unísono: “Se hizo justicia”.
La concejala Gloria Estrada hizo su arribo al recinto y antes de entrar fue rodeada por simpatizantes que la recibieron con aplausos. La política denunció ante los periodistas que desde la noche en la que fue liberada recibe amenazas de muerte, algo que denunciaría hoy en la Fiscalía. “Me han mandado varios mensajes de texto diciéndome: ‘Mejor quédate en el estuche en el que estás, porque los muertos no hablan. Hay una ferie de dinero para que nos dejes sanos’”.
Estrada expresó que tenía sentimientos encontrados pues a la par de estar feliz de regresar a su curul, algo que le agradece a Dios, también está temerosa por las amenazas. “Aquí estamos, fuertes, para seguir adelante como la mujer que soy. Todo está en manos de Dios y de la justicia. Me concentraré en retomar el trabajo que venía haciendo y no en pensar en aquellos que quisieron dañarme. No me referiré a ellos pues todo es materia de investigación”, dijo Estrada, quien recalcó que de su parte no habrá señalamientos o conatos de tensión en caso de toparse con Luis Cassiani.
