En declaraciones entregadas al medio La Razón.co, la defensora del Pueblo, Iris Marín, alertó sobre un preocupante panorama relacionado con el uso de menores por parte de grupos armados en Colombia, una problemática que, según indicó, también estaría tocando al departamento de Córdoba sin quedar reflejada en reportes oficiales.
La funcionaria explicó que, aunque no existen denuncias formalizadas en esta región, el contacto con comunidades ha permitido identificar señales que apuntan a la presencia de este fenómeno.
En ese sentido, subrayó que la ausencia de cifras no significa que la situación no esté ocurriendo, sino que responde en gran medida al temor de las familias y a las dificultades para documentar estos casos.
Marín enfatizó que el reclutamiento de niños y adolescentes ha venido en aumento en distintas zonas del país, y advirtió que sus efectos se evidencian en hechos de violencia donde menores terminan involucrados o afectados, incluso en medio de operativos militares y enfrentamientos armados.
Sobre el caso específico de Córdoba, indicó que existe información preliminar que sugiere la posible operación de al menos dos espacios donde menores estarían siendo entrenados, aunque insistió en que estos datos deben ser verificados antes de emitir conclusiones definitivas.
La defensora también llamó la atención sobre un fenómeno de normalización en algunas comunidades, donde ciertos grupos armados han optado por estrategias menos visibles, como ofrecer incentivos o generar vínculos con las familias, lo que reduce las denuncias y dificulta la intervención de las autoridades.
De acuerdo con organizaciones sociales, en esta zona del país mantienen presencia varias estructuras del Clan del Golfo, lo que incrementa los riesgos para la población menor de edad y complejiza el control institucional en el territorio.
