
Los efectos del Fenómeno del Niño ya comienzan a sentirse con fuerza en el departamento de Sucre, donde 17 de los 26 municipios fueron declarados en calamidad pública debido a la intensa sequía que amenaza el abastecimiento de agua, la producción agropecuaria y aumenta el riesgo de incendios forestales.
La directora de la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres, Paola Tous Verbel, advirtió que la situación es crítica y que sus consecuencias ya se reflejan en el desabastecimiento de agua para consumo humano, la pérdida de cultivos, la escasez de alimentos para el ganado y el incremento de las dificultades para las comunidades rurales.
«La falta de agua compromete directamente la producción de alimentos y pone en riesgo el sustento de nuestros campesinos. Si no contamos con este recurso, también se afecta la seguridad alimentaria de miles de familias», señaló la funcionaria.
Ante este panorama, las autoridades departamentales han venido implementando medidas preventivas para mitigar el impacto de la temporada seca. Entre ellas se destacan la limpieza y recuperación de jagüeyes, la construcción de pozos profundos con sistemas de energía fotovoltaica y la modernización de 19 acueductos rurales mediante el reemplazo de la energía convencional por sistemas solares.
Adicionalmente, a partir del mes de agosto iniciará un proyecto para instalar energía solar en instituciones educativas del departamento, iniciativa que busca mejorar las condiciones de aprendizaje reduciendo los efectos de las altas temperaturas en los planteles.
Entre los municipios declarados en calamidad pública se encuentran Tolú, Coveñas, San Onofre, Ovejas, Galeras, Sucre, Guaranda, Majagual, Caimito, San Benito Abad, Sampués, Buenavista, Sincé y Los Palmitos, además de otras localidades que permanecen bajo monitoreo permanente de las autoridades.
Las autoridades departamentales reiteraron el llamado a la comunidad para adoptar medidas de ahorro de agua, proteger las fuentes hídricas y colaborar en la prevención de incendios, mientras continúa el seguimiento a la evolución del Fenómeno del Niño y sus efectos sobre el territorio sucreño.
