Después de más de dos décadas sin modificaciones, Colombia contará con una renovada Política Nacional de Educación Ambiental, una herramienta que buscará fortalecer la formación ciudadana frente a desafíos como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la protección de los ecosistemas.
La actualización de esta política, vigente desde 2002, fue liderada por los ministerios de Ambiente y de Educación Nacional mediante un proceso de construcción colectiva que incluyó la participación de comunidades, organizaciones sociales, instituciones educativas, universidades, autoridades ambientales y representantes de diversos sectores de la sociedad.
De acuerdo con el Gobierno nacional, la nueva hoja de ruta incorpora enfoques orientados a promover una mayor conciencia ambiental, fortalecer la participación de las comunidades en la gestión de los territorios y fomentar prácticas sostenibles desde los espacios educativos.
Uno de los aspectos destacados del documento es el reconocimiento de la diversidad biocultural del país, así como la importancia de integrar el conocimiento científico con los saberes ancestrales y comunitarios para avanzar en la conservación de los recursos naturales.
Durante el proceso de formulación se realizaron 20 encuentros nacionales y regionales, en los que participaron niños, jóvenes, pueblos étnicos, docentes y líderes sociales que aportaron propuestas para consolidar una política más incluyente y acorde con las realidades ambientales actuales. El lanzamiento oficial de la actualización se llevará a cabo en Bogotá con la participación de las autoridades nacionales de los sectores de Ambiente y Educación.
