El presidente de los colombianos Gustavo Petro Urrego, se pronunció sobre la necesidad de una justicia libre en Colombia, sin influencias de la mafia ni la política, durante su intervención en la movilización «Un pacto por la paz urbana» en Medellín. Petro destacó que la justicia debe ser independiente y no estar supeditada a intereses criminales o políticos.
Pidió al alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, que garantice la independencia de la Fiscalía y no permita injerencias políticas.
También cuestionó el modelo urbanístico de Medellín y abogó por acabar con la estratificación por castas en Colombia.
Petro recordó los debates que lideró en 2007 contra el paramilitarismo en Antioquia y denunció que se intentó revivir la gobernanza paramilitar. Insistió en la necesidad de incluir a la juventud y acabar con la exclusión social.
El presidente también destacó que Medellín podría ser la primera capital del país en salir de la violencia, seguida por Pasto o Tunja, y criticó la destrucción de programas sociales en Bogotá que han vuelto a excluir a la juventud.
