El Ejército de Liberación Nacional (ELN) lanzó un duro pronunciamiento contra Abelardo de la Espriella, al asegurar que su llegada a la Casa de Nariño marcaría el inicio de un proyecto de corte autoritario que, según la organización armada, pondría en riesgo a la oposición y a los movimientos sociales.
A través de un editorial difundido por su Comando Central (COCE), la guerrilla afirmó que el nuevo gobierno impulsaría medidas represivas y estaría respaldado por sectores políticos, económicos y por Estados Unidos para consolidar un modelo que calificó como «fascista».
El grupo rebelde también cuestionó la decisión de realizar la posesión presidencial en una instalación militar, al considerar que ese escenario simbolizaría una mayor participación de las Fuerzas Militares en el ejercicio del poder y una política de seguridad más estricta.
En su pronunciamiento, el ELN sostuvo que las nuevas estrategias de seguridad podrían traducirse en mayores restricciones para la protesta social y en una persecución contra organizaciones populares y de oposición.
El documento concluye con un llamado a fortalecer la movilización social y la articulación de distintos sectores para enfrentar al gobierno entrante, al tiempo que la organización reiteró su defensa de la lucha armada como parte de su estrategia política.
