En una clínica de Sincelejo murió José Gregorio Amaya, un estilista de origen venezolano que se malogró luego de que le inyectaran una sustancia para aumentar el volumen de sus glúteos.
Amaya, quien llevaba tres años viviendo en Corozal, Sucre, había permanecido durante días en la unidad de cuidados intensivos de una clínica por una infección que se prolongó a otras partes del cuerpo incluido su sistema renal.
El fallecido, quien pertenecía a la comunidad LGTBI, había usado una cédula ajena para ingresar al centro donde le realizaron el procedimiento estético, aseguró Medicina Legal y Ciencias Forenses en Sucre cosa que fue comprobada mediante evaluación dactilar.
