Cúcuta y Unión Magdalena dejan atrás los caminos encabrosos del ascenso para caminar por las calles de oro de la Primera A. Como en los tiempos donde un radio era el protagonista para saber cómo iban los equipos. Así fue como se vivió la jornada que definiría el futuro de Unión Magdalena y Cúcuta Deportivo.
Del lado de los samarios, la espectativa estaba centrada en lo que haría Cúcuta ante Llaneros FC, mientras que en el General Santander la hinchada motilona tenía los ojos en el partido de su equipo, pero los oídos en la ciudad de Barranquilla, donde Real Cartagena enfrentaba a Cortuluá.
Juan Sebastián Salcedo empezó a poner tranquilidad con la apertura del marcador para Real Cartagena, mientas que en Cúcuta la hinchada alentaba con una mezcla entre aliento para su equipo y desesperación, ya que el gol no llegaba.
Pero todo buen trabajo tiene su recompensa tarde o temprano. Así lo hizo saber Jhon Vásquez, quien abrió el marcador y puso a celebrar a la hinchada motilona, que como en los viejos tiempos hizo estremecer los simientos del General Santander.
Como si se tratara de una devolución de favores, Juan Pineda hizo que por un instante la hinchada del Cúcuta olvidara aquel fatídico 27 de diciembre de 2004, ya que en esta ocasión, Real Cartagena le daba una mano a los rojinegros.
Pero la ensoñación se convirtió en realidad cuando Wilberth Cosme marcó el 2-0, gol que en Santa Marta se gritó como un gol propio, como los goles de 1968, cuando el ciclón bananero gritó campeón.
A esas alturas solo se hablaba del regreso de dos grandes a la máxima categoría.
Sin embargo, en Barranquilla, Real Cartagena se impuso 3-1 a Cortuluá, como para ponerle la cereza al pastel.
De esta manera, para el ciclón bananero termina una amarga sequía de trece años sin probar las mieles de la Primera A, mientras que los motilones vuelven a la máxima categoría del fútbol profesional colombiano después de tres años padeciendo el calvario de la B.
