Más de cuarenta días de silencio completó el secuestro del comerciante y prestamista de 72 años, José Campo Ramírez, en el municipio de Manaure, Cesar. Su familia exige una prueba de supervivencia y reclama mayor celeridad a las autoridades, ya que hasta el momento, se desconocen avances en las investigaciones de este caso.
El pasado 25 de septiembre, un grupo de hombres armados irrumpió en un establecimiento público donde Campo departía con allegados, obligándolo a abordar un vehículo por la fuerza bajo la mirada atónita de sus conocidos.
Desde ese instante, el rastro del septuagenario se desvaneció. Las primeras indagaciones de la Policía y el Ejército lograron trazar una ruta inicial de escape con dirección hacia el sector de El Plan, La Guajira; sin embargo, tras más de un mes y diez días de investigaciones, los avances oficiales brillan por su ausencia. Ningún grupo armado o delincuencial se ha atribuido el hecho ni ha entablado comunicación con los seres queridos.El temor más grande de sus allegados es el estado de salud del comerciante, quien depende de un tratamiento médico diario compuesto por nueve medicamentos indispensables como: Eutirox, Lansoprazol, Diovan, Cardioaspirina, Bisoprolol, Prasugrel, Forxiga, Eplerenona y Rosuvastatina. Asimismo, requiere un dispositivo médico especializado para contrarrestar la apnea del sueño.
«Hasta el momento no hemos tenido ningún tipo de comunicación o razón de él, su salud, que es lo que más nos preocupa, su paradero, las personas que se lo llevaron, el porqué se lo llevaron, nada se sabe» , dijo su hija, Yoselin Campo.
