La intensidad y constancia de las lluvias y la sedimentación del caño Mojana han provocado que más de 500 familias sucreñas estén damnificadas, así como un número no calculado de cultivos se haya perdido.
Los corregimientos Palmarito, Totumal y las veredas, Corredor, La Redonda, Cucharal y Corneliana son los lugares más afectados, algunos de estos desde septiembre.
Adultos mayores y niños son los más afectados, por lo que los damnificados exigen la presencia del Estado con medicinas y otras ayudas humanitarias.
“Estas poblaciones lo han perdido todo, año tras año sus viviendas son afectadas por las aguas, es evidente que s e deterioren y se pierden los cultivos de pan coger”, manifestó Eduardo Leguía, residente en Palmarito.
Gestión del Riesgo de Desastres en Sucre está en labores de atención y prevención pues mientras los niveles de la inundación sean considerables como en la actualidad, las familias siguen en riesgo.
