Una de las condiciones que habría realizado el expresidente César Gaviria, al candidato presidencial Gustavo Petro y líder del Pacto Histórico, era que le dieran dominio del Ministerio de Hacienda y del Ministerio de Defensa, a lo cual recibió como respuesta un NO.
Según políticos cercanos a las negociaciones, eran de posicionar a su hijo Simón Gaviria como ministro de Hacienda, todo con la intención de una futura candidatura presidencial del mismo. Por supuesto, a dicho pedido, el Pacto Histórico dio su negativa de inmediato.
Claramente, la ambición del expresidente César Gaviria le jugó una mala pasada, pues aun cuando las negociaciones con el Pacto no dieron ningún fruto, muchas de las bases liberales alrededor de Colombia ya habían tomado la decisión de sumarse al Pacto. Eso sin importar la postura de Gaviria, que si bien ostenta el cargo de director nacional, en la práctica ha perdido la dirección de cientos de miles de militantes.
A lo anterior se le suma que los 47 congresistas, que logró elegir el Partido Liberal, no tienen consenso para dirigir a sus electores a votar por una u otra opción, por lo que la decisión de la dirección no sería un indicativo directo de que todos los votos del partido lleguen a la campaña de la extrema derecha con su candidato Federico Gutiérrez. De hecho, está más que claro que muchos de los votos con los que contaron los liberales para llegar al Congreso estarían en el Pacto Histórico y en Gustavo Petro, lo que representa un amplio respaldo para lograr la victoria en la primera vuelta del próximo 29 de mayo.
