Indiferencia del ICBF y Cerrejón agudizan casos de desnutrición en niños wayúu

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Por: Maye Rodríguez

En menos de nueve horas, otro niño de la comunidad indígena de Parrusain, ubicada en el KM 65 de la línea férrea, murió otro niño a causa de un grave cuadro de desnutrición, situación que se agrava cada día por la indiferencia del Instituto Colombiano de Bienestar familiar y de la empresa Cerrejón, la cual no cumple con su misión social en la atención de las comunidades asentadas en su área de influencia.

La última muerte, fue el 18 de mayo, siendo la víctima un niño de un año por posible desnutrición asociada a temas respiratorios. Según informaciones de sus familiares, el niño aparecía con atención en los programas de la primera infancia del ICBF, pero estos nunca llegaron a la comunidad a verificar el estado del niño y de los otros niños que también se encuentran en grave riesgo de desnutrición.

Informan además que la empresa Cerrejón nunca se ha solidarizado con ellos a través de su responsabilidad social en búsqueda de contrarrestar el flagelo del hambre en las comunidades indígenas wayuu con área de influencia de la operación minera.

En esta misma comunidad, se encuentran alrededor de 25 niños sin atención por parte del estado colombiano ni de sus entidades garantes de los derechos fundamentales de los niños indígenas.

Preocupa la indiferencia del ICBF y de la empresa Cerrejón ante estas calamidades que vienen azotando no solo a niños sino también a jóvenes y ancianos, que han fallecido en las comunidades por problemas de hambre asociados temas respiratorios a causa del polvillo que deja a su paso el tren que transporta carbón por los territorios indígenas wayuu.»


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