Hasta el viernes 7 de septiembre se sabrá cuál será el final de la trama para la elección del contralor municipal de Valledupar, y con esto sería la tercera vez que se realiza la elección en menos de tres años, situación que al parecer se esta convirtiendo en un dolor de cabeza para los corporados.
El primer contralor que salió fue Álvaro Castilla en el 2017, el tercero en la lista de elegibles, quien se retiró de su cargo porque el Consejo de Estado anuló su elección por irregularidades en las votaciones en el Concejo municipal de Valledupar.
El segundo en ser relevado ha sido Omar Contreras, primero en la lista, a quien el Consejo de Estado anuló su nombramiento en junio del 2018, por haber liderado la Defensoría del Pueblo un año antes de su elección; y finalmente estaría Jorge Araujo, segundo en la lista de elegibles, quien al parecer también estaría inhabilitado para este cargo, puesto que como funcionario de la Contraloría municipal realizo una auditoria a la Corporación, además su hermano es secretario de Educación del departamento del Cesar, y en ocasiones ha tenido que ejercer como gobernador encargado.
Esta sería la razón por la cual la Procuraduría Regional del Cesar emitió una advertencia al presidente del Concejo de Valledupar.
Cabe aclarar que la Procuraduría absolvió en segunda instancia a Álvaro Castilla al decretar que los hechos no fueron constitutivos de conflicto de intereses, lo cual quizás sería el único que no se encontraría impedido.
Este rompecabezas tiene muy preocupado a los concejales porque el Consejo de Estado dice que se debe evacuar el siguiente en la lista de elegibles, que en este caso sería Jorge Araujo, y si se llegase a comprobar que se encuentra inhabilitado la Procuraduría les podría abril pliego de cargo a los concejales si lo llegasen a elegir.
En caso extremo en que los tres elegibles estuviesen inhabilitados a ocupar el cargo como contralor municipal, se abriría un nuevo concurso para elegir una nueva terna del que saldría el contralor de Valledupar.
