
El gobernador de Sucre manifestó que solo podrán ingresar al departamento las personas que estén incluidas dentro de las excepciones, las cuales son más de 40, y que serán verificadas de manera rigurosa por parte de la fuerza pública y de las unidades sanitarias.
Asímismo, que todo el que entre en el marco de las excepciones tendrá vigilancia epidemiológica y deberá informar hacia qué parte va y someterse a un proceso de aislamiento para que se le realice la prueba del COVID-19.
Con relación al cierre de fronteras, el mandatario afirmó que «esto no es posible, ya que el Gobierno nacional no lo permite, y hay que respetar las instrucciones del nivel central. Por eso se cuenta con el bloque sanitario, y a la fecha se han devuelto más de 400 personas de cada una de las entradas al departamento».
Agregó que serán más severos con los vehículos que transporten a personas que estén por fuera de las excepciones, siendo inmovilizados, y que si existe un carro que lleve a alguien que esté violando las normas se inmovilizará; así mismo, que se pondrá a orden de la Fiscalía a todas las personas que violen las reglas en el marco de la emergencia.
«Todo esto se desarrolla dentro de un trabajo articulado con la fuerza pública, Fiscalía, Secretaría de Salud y Secretaría de Gobierno. Haremos todo lo que sea necesario para mantener las buenas condiciones que se tienen, y no permitiremos que la laxitud de otros departamentos y ciudades terminen perjudicando el gran esfuerzo que se ha hecho en Sucre», concluyó el gobernador.
