Redacción: laregional.net-
Con apoyo del gobierno de Estados Unidos y del Concejo municipal, la Alcaldía de María La Baja, Bolívar, inauguró la Oficina Municipal de Tierras (OMT), que tiene como propósito brindarles una herramienta a aquellos campesinos que tienen posesión de sus predios desde hace años, pero que no cuentan con un documento que así lo acredite.
Es así como la administración municipal busca a través de esta oficina que los campesinos puedan mejorar su calidad de vida, al consolidarse y mantenerse el ordenamiento social de la propiedad rural.
Durante la inauguración de la oficina, fue nombrado el abogado Javit José Buelvas Kamell, como coordinador de la misma, quien tendrá la tarea de ordenar socialmente el territorio y de articular con la Agencia Nacional de Tierras (ANT) la transformación del campo.
La alcaldesa Raquel Victoria Sierra Cassiani, explicó que la idea es legalizar el 82 % de los predios en posesión de los campesinos, a fin de mejorar sus condiciones de vida y brindarle la posibilidad que puedan acceder ante la banca pública o privada a cualquier tipo de crédito, que permita potenciar los procesos agroindustriales y convertir al municipio en la despensa agrícola de la región.
“Este es un instrumento que nos permitirá garantizar un mejor futuro al campo de María La Baja, entendiendo que, al momento de legalizar cada predio, este servirá de aval para jalonar recursos. De igual forma, el municipio obtendrá mayores beneficios a la hora del pago de cada uno de los impuestos que por este concepto engrosarán las arcas municipales”, afirmó la mandataria.
Sierra Cassiani, afirmó además, que la oficina también tendrá la responsabilidad de buscar activamente a todas las víctimas de la violencia que fueron despojadas de sus tierras y garantizar su retorno: “La idea es que se lleguen a acuerdos conciliatorios para que los campesinos que les tocó malvender, ceder, enajenar y abandonar sus predios, por el horror de la guerra, se pueda garantizar su formalización y restitución jurídica del predio con vocación transformadora como componente de reparación integral”.
